¡Reacciona! Móviles boca abajo, ¡ya!

¿Cuántos de vosotros estáis cansados de reuniros, quedar con amigos y que estén la mayoría del tiempo pegados al móvil?Qué estén más pendientes de las notificaciones de Facebook, Twitter y mensajes de Whatssapp que de la conversación que está teniendo lugar en ese momento?

¿Cuántos de nosotros hemos adaptado nuestro ritmo de vida, entorno, hábitos y costumbres a tener un Smartphone de manera constante y permanente en nuestra vida y nuestra rutina?

¿Hasta qué punto el hecho de ser extremadamente sociales o sociales de manera patológica nos perjudica en nuestras relaciones sociales in situ?

Os preguntaréis por qué os planteo estas cuestiones.

Los que me conocéis, sabéis que soy Community Manager, que me apasiona el Social Media y que paso la mayoría de mi tiempo pegada al iPhone, con millones de notificaciones de diferentes canales y vías. Muchos de mis amigos y personas de mi entorno creen que estoy enganchada y que no puedo vivir sin el móvil. Reconozco que, en cierto modo, si que dependo de mi iPhone, por trabajo y por vida personal. He adaptado mi vida y mis comunicaciones con las personas de mi entorno a los nuevos canales de los que dispongo, como hemos hecho la mayoría.

¿Pero hasta qué punto? ¿Hasta que punto tenemos a una persona delante con la que estamos manteniendo una conversación y estamos hablando con otra por Whatsapp, viendo notificaciones de Facebook o respondiendo tweets?

El viernes pasado fui a comer con compañeros del trabajo y al llegar al restaurante,  varios de nosotros estábamos con los smartphones en la mano, (yo haciendo check-in, para variar) y otros con el Whatsapp, Facebook…. Hasta que una persona dijo: dadme vuestros móviles, vamos a ponerlos todos en una pila, boca abajo y el primero que no pueda resistir a cogerlo cuando suene, paga la cuenta! ¿Os hace?

Por supuesto, ante la amenaza de que nos llamaran “enganchados” todos aceptamos la propuesta de juego. Fue muy divertido, algunos no paraban de sonar e hicimos el cachondeo de si alguien iba a cogerlo o no. El objetivo del «apartar» todos los smartphones de nuestro alcance funcionó, nadie estuvo disperso, la conversación fue fluida y amena y nadie estuvo absorto con su movil.

La verdad es que me pareció una gran iniciativa. Muchos no nos damos cuenta y en reuniones, quedadas, cenas, citas y cafés, acabamos con el smarphone en la mano!  Quizás os parezca una tontería, pero no debemos olvidarnos de las personas que tenemos delante. Facebook, Twitter, Whatsapp, Instagram y el resto de plataformas, pueden esperar.

Y vosotros, ¿os apuntáis a la iniciativa de móviles boca abajo?